jueves, 23 de octubre de 2014

CLASE 1: EL CAMBIO EDUCATIVO PARA LA CONSTRUCCIÓN DEMOCRÁTICA DE LA SOCIEDAD

SEMINARIO 5:
CLASE 1:  EL CAMBIO EDUCATIVO PARA LA CONSTRUCCIÓN DEMOCRÁTICA DE LA SOCIEDAD



Que nada bárbaro hay en aquella nación, según lo que me han contado, sino que cada cual considera bárbaro lo que no pertenece a sus costumbres.
Michel de Montaigne

En esta primera clase  el  eje central será, la relación entre democracia, educación y sociedad.  Es, desde esta óptica, que abordamos las temáticas que deberían  marcar en buena parte, los fines inmediatos  de la educación.   
Iniciando el siglo XXI América Latina se mantiene con las especificidades de los países en vías de desarrollo.  La globalización como fenómeno histórico supone la articulación del  llamado “sistema mundo”, dentro de la lógica de la división internacional del trabajo. (2).  El “mercado total”  ha impuesto límites históricos a la soberanía nacional  y a la capacidad de acción de los Estados.  Ello, se manifiesta a través de la creciente expansión de sus principales agentes,  (antes empresas transnacionales, ahora multinacionales) que caminan cada vez más en dirección a la constitución de un gobierno mundial. Por otro lado, los resultados de la globalización como integración de los mercados, han dado resultados insatisfactorios para el mundo en vías de desarrollo.  Sus consecuencias han traído, crecientes niveles de inestabilidad, precariedad y exclusión de las oportunidades al mundo no desarrollado. 
Las economías nacionales son, con estas reglas de juego, como nunca antes lo han sido,  cada vez más dependientes de la dinámica de la economía global en los ámbitos comercial, financiero y monetario. Ello también se extiende al ámbito de las comunicaciones, las redes de información y a lo cultural en su más amplia acepción,
lo  cual tiene además  profundas implicaciones para el mantenimiento de las identidades culturales.
Los centros de poder, promueven un discurso de alcance cada vez más universal, de postulados básicamente neoliberales, cuyos pilares descansan en la desregulación a ultranza y la liberalización indiscriminadas de las fuerzas del mercado.  Esta fórmula se presenta como la panacea del éxito económico, sin distinciones entre los niveles de desarrollo y las diversas realidades económicas del mundo de hoy.  Las políticas económicas y sociales han quedado reducidas a procesos de ajuste y de
gestión de muy corto plazo, en virtud de la búsqueda de los equilibrios financieros y contables. (1)
La globalización como ideología supone una serie de justificaciones derivadas de las relaciones de poder, tanto en el plano nacional como internacional, para aplicar las medidas del neoliberalismo.  La apertura comercial  no es un fenómeno inevitable de la globalización, sino del fruto de los intereses dominantes de los países altamente desarrollados.  Esto se hace con la imperiosa necesidad de resolver sus déficits de balanza comercial. 
Las privatizaciones tampoco son consecuencia inevitable de un fenómeno de globalización. Derivan de una fuerte corriente ideológica que facilita a las grandes empresas multinacionales, aprovechar la existencia de elevados excedentes financieros en el campo internacional y, en la búsqueda de mejoras en la rentabilidad, penetrar en los mercados, como el de los servicios públicos.   
El debilitamiento del Estado en sus distintas funciones tampoco es consecuencia  de la globalización. En América Latina es el fruto de la ideología y de la relación de  fuerzas  entre los que quieren darle el mayor protagonismo al mercado y al sector privado,  y  los que  buscan mantener cierta dirección económica y ciertas bases del Estado de Bienestar.
Importa aquí señalar que no existe demostración teórica ni de praxis de la política económica en el mundo, que confirme la hipótesis de que el libre juego del mercado tenga capacidad suficiente para atender los serios problemas sociales que afligen a la región.  La magnitud del fenómeno de la exclusión, pobreza y marginalidad muestra  que está en tela de juicio el modelo económico en su conjunto, y que no se pueden resolver por la vía exclusiva de medidas asistenciales.  (2).
Es imprescindible señalar que el mercado es un instrumento insustituible como indicador de resultados y en consecuencia, quien determina la cantidad y calidad de bienes y servicios.  En cambio, no es un óptimo asignador  de recursos. El qué producir, el cómo, el dónde, el cuándo, él para quién, han estado muy influidos en los actuales países desarrollados por las distintas formas de intervención y regulación del Estado.
En la compleja realidad actual, los mercados no son homogéneos, ni transparentes, ni integrados, ni hay libertad de entrada y salida, ni fluidez de información, ni precios únicos. Tampoco hay libre movilidad de factores y recursos productivos. Por  todo lo anteriormente expuesto, hoy la intervención del Estado es imprescindible. Ahora veamos que papel debería jugar la educación en ese proceso.

EN EL PROCESO DE GOBERNABILIDAD LA EDUCACIÓN TIENE  UN PAPEL SINGULAR.

El logro de la estabilidad en las instituciones democráticas implica el resguardo de la gobernabilidad, más allá o a pesar  de los resultados del juego político, es decir,  de las negociaciones y los acuerdos entre los actores políticos.  Después de décadas de crisis generalizada en las democracias de la región latinoamericana, pareciera que en la mayoría de los países, la ciudadanía comparte la idea de que la democracia es la forma adecuada de gobierno.  Estamos por lo tanto, atravesando una etapa de nuestra historia, en la cual se acepta el consenso básico que hace posible la gobernabilidad democrática.
Sin embargo, adversidades de diferente índole acaecidas recientemente en la región han empezado a llamar la atención sobre algunos síntomas de desafección ciudadana con las instituciones políticas que podrían indicar alertas de diferentes niveles de magnitud. (La historia da cuenta de situaciones que cíclicamente aparecen)
La gobernabilidad  de la democracia depende de los valores, las normas, las creencias y las actitudes que están orientando el comportamiento colectivo y las decisiones públicas, es decir, de que la cultura cívica refuerce o no las instituciones democráticas.La cultura dominante en los estratos más altos,  y que en determinados contextos  permean el resto de la sociedad, valoriza principalmente el esfuerzo individual, la competencia, el éxito económico y el consumo.  En este contexto, el esfuerzo por mantener la gobernabilidad en la democracia, es mucho más que un problema de cómo controlar un exceso de demandas sociales y evitar que ellas terminen con la democracia. Es un esfuerzo, por establecer nuevas formas de cohesión e integración social, es decir,  constituir un nuevo orden social que sea capaz de disminuir las desigualdades que dividen actualmente a la sociedad, y aumentar la igualdad de oportunidades. Un actor institucional del cual depende en gran parte el éxito o fracaso de esos esfuerzos es el sistema educativo. 
La educación está llamada a contribuir de distintas maneras a la gobernabilidad de la democracia.  Desde luego, el acceso  a la educación de calidad es una condición irrenunciable para la democracia. Resolver los problemas de ingreso, egreso y permanencia con educación de calidad,  en el nivel educativo obligatorio, constituye una tarea urgente.  Hay  también consenso  en cuanto a la tarea formadora de recursos humanos, y que buena parte del  crecimiento económico depende de la inversión directa en educación, a saber;  la formación del capital humano.   Por último, influye en las probabilidades de ascenso y promoción social de las familias y los sujetos  y afecta el grado de cohesión e integración sociocultural.  Se debaten los fines educativos,  hay quienes piensan que la educación debe transitar hacia la formación de competencias, es decir, hacia la capacitación de los recursos humanos. Por otra parte, existen otros, que consideran que la formación en valores debe ser la tendencia imperante.  No obstante,  la combinación de ambas posiciones propone la ciudadanía y la competitividad como los dos objetivos básicos. 
Toca ahora, el turno al papel que la escuela  puede desempeñar  en la formación de la ciudadanía democrática  y a la reconstrucción progresiva a partir de la historia, de la cultura de cada nación.
Por tal razón,  más que hacer un listado de los contenidos específicos de la educación,  es necesario identificar algunos valores y adaptarlos a las grandes orientaciones culturales.  Pueden ser articulados en: relativos a la solidaridad,  autonomía y los derechos humanos; los relacionados con la práctica de la deliberación conjunta, la solución pacífica de conflictos  y la responsabilidad por las decisiones.
La escuela  tiene un instrumento para contribuir a la gobernabilidad a través de la educación para la democracia y la ciudadanía, el cual se sustenta en el principio fundamental de que los valores se aprenden en la práctica, más que hablando de ellos.  En la relación pedagógica: la práctica de los valores democráticos requiere de pasar de la educación frontal  (o directiva), a la de auto estudio y aprendizaje cooperativo, en la cual hay que cumplir y poner reglas y es necesario cooperar y trabajar en grupos, deliberar, argumentar,  es decir, construir lo común con la diferencia.  La pedagogía democrática supone un profesor animador y vivir la solidaridad en la escuela.  Esto implica un proceso de formación continua de nuestro profesorado, pero también una reivindicación del papel y la posición del profesor.  (5). 
A su vez, implica repensar la noción de conocimiento escolar en sí misma y reconstruir, a la luz de los aspectos antes señalados, las imágenes del conocimiento apropiado, necesario y válido que las escuelas tienen que ofrecer, especialmente la cuestión de las fracturas culturales, los bordes de identidades, las fronteras de las luchas culturales. Este repensar la noción del conocimiento implica repensar la noción del poder, y por ende las de democracia y ciudadanía. Sobra decir que la lucha por la educación no es tan solo una actividad tecnocrática, calmadamente implementada en los escritorios burocráticos, o agita­da­mente negociada en los salones escolares, claustros ministeriales y traspatios sindicales. Tampoco es, simplemente, una lucha por mejorar las oportunidades educativas de los individuos. La lucha por la educación es una cuestión de Estado. Es una lucha por la defensa del pacto democrático.
En la próxima clase nos abocaremos al curriculum del nuevo siglo. 
Preguntarse el qué enseñar…
Hasta aquí llegamos!!!
Sugerencias de Actividades sobre la CLASE 1 para PARTICIPAR en el BLOG del SEMINARIO 5 (http://demandasactualesdelcurriculumsem5.blogspot.com.ar/)

Lectura de la bibliografía
La misma se encuentra en el CD que fue entregado oportunamente
Con las reflexiones de esta clase  intentamos una ligera aproximación al tema de la sociedad,  educación y democracia como desafíos del siglo XXI. 

Dos enunciados para analizar:
Un actor institucional del cual depende en gran parte el éxito o fracaso de esos esfuerzos, por mantener la gobernabilidad en la democracia,  es el sistema educativo. ¿Esta de acuerdo con tal afirmación? Argumente, caso contrario contra-argumente. 

La educación está llamada a contribuir de distintas maneras a la gobernabilidad de la democracia. ¿Esta de acuerdo con tal afirmación? Argumente, caso contrario contra-argumente y brinde ejemplos.

¿Cómo se convierte la escuela en un entorno favorable para la adhesión e identificación con valores y actitudes deseables? Brinde posibles acciones.
    HASTA LA PROXIMA SEMANA
CINTIA LUCERO  

 


miércoles, 1 de octubre de 2014

PRESENTACION Y BIENVENIDA AL SEMINARIO 5 EPT

ACTUALIZACION ACADEMICA. “SENTIDO Y FUNCION DE LA ESCUELA: CONSTRUCCION DE UNA EDUCACION PARA TODOS


TERCER TRIMESTRE: OCTUBRE a DICIEMBRE  de 2014


SEMINARIO 5
“RESIGNIFICANDO LA EDUCACION  EN LOS NUEVOS ESCENARIOS: Demandas actuales  y nuevos contenidos del curriculum”

DETALLE DE CLASES Y PRESENTACION DE TUTORA

CLASE 1: EL CAMBIO EDUCATIVO PARA LA CONSTRUCCIÓN DEMOCRÁTICA DE LA SOCIEDAD

CLASE 2: LA PARTICIPACIÓN: tema actual que permea la educación

CLASE 3: DEL REGLAMENTO INTERNO A LOS ACUERDOS DE CONVIVENCIA

CLASE 4: EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL: SU BASE, LOS DERECHOS HUMANOS

TRABAJO FINAL DE ACREDITACION.

  
Profesora/Tutora: PROFESORA CINTIA LUCERO

RESIGNIFICANDO LA EDUCACION  EN LOS NUEVOS ESCENARIOS: Demandas actuales  y nuevos contenidos del curriculum.

FUNDAMENTACIÓN DEL ESPACIO
 La relación currículum sociedad se encuentra signada por las demandas de la época y del grupo o los grupos  que la sostienen.
Podemos decir que el currículum escolar es una narrativa que contiene una síntesis cultural construida a partir de procedimientos poco transparentes donde “la tradición selectiva” continúa operando con exclusión de grandes caudales de conocimiento que no son reconocidos como legítimos, por ejemplo el conocimiento tradicional. Se trata de un territorio de negociación donde solo unos pocos han sido convocados a establecer las convenciones.
Se requiere de una verdadera innovación curricular para dar paso a una propuesta que dé cabida a la incertidumbre y a las nociones de proceso y de complejidad, que no pretenda seguir reduciendo el problema a fenómenos discretos y en el que el conocimiento no se continúe presentando como producto, pese a que se sostenga que es un proceso.
Vale decir que el problema no concierne solo al campo curricular sino al diseño de la institución escolar en su conjunto, donde el currículum representa el canon.
Por lo mismo, si aceptamos el hecho de que toda la propuesta pedagógica implica un proyecto político manifiesto o no, una reorientación de los proyectos educativos y una resignificación del vínculo currículum-sociedad tiene, que partir por deconstruir los discursos que sostienen los proyectos que se encuentran agazapados en nuestros sistemas educativos y que se expresan en los currículum no sin contradicciones inherentes. Educar es crear las condiciones de experiencias en las cuales nos “eduquemos” las varias generaciones que coexisten en un tiempo, esto rompe con la vieja idea de la transmisión de contenidos de una generación adulta a otra más joven, como lo señaló  Durhkeim. Eso conlleva una reconstrucción de los saberes  conocidos, para reinventarlos como vivencias de la experiencia en este espacio y este tiempo.
La educación no se puede reducir a la alfabetización como escolarización que forma sujetos normalizados, homogeneizados, sino por el contrario, la educación se constituye en proyecto político-cultural que permite la alfabetización crítica y política, como decía Freire, que proyecta un tipo de lectura de la realidad regional, pensando a la región y al sentido de lo regional como un espacio simbólico, como modo de posicionarnos en y ante la sociedad de la información.
Si bien en el plano conceptual del currículum las propuestas del aprendizaje ya dan cuenta de que la cultura es una articulación de los aprendizajes, su ejecución tiene que repensarse política y culturalmente para superar esta dimensión cultural, entendida esta última como las paradojas, problemáticas de poder y potencialidad cultural, que se erigen como todo un reto.
Pretendemos andar hacia allí en materia de currículum, tejiendo teoría y experiencias cuya apuesta sea precisamente el debate y la resignificación de la relación currículum-sociedad.
Este posicionamiento conlleva el sentido cultural de la sociedad intercultural de la información, cuando se reconoce la distinción entre usar información uy producir conocimiento. La información está ahí pero el conocimiento es social y discursivamente construido mediante la relación currículum sociedad, para dialogar desde aquí  con la sociedad de la información como proyecto cultural.
La educación nos exige ante todo el compromiso de la alfabetización que toque el sentir y las necesidades de los sujetos, su pensamiento alerta sobre la importancia de una reflexión práctica del acto de enseñar y del acto de aprender.
Desde este espacio se pretende que los docentes  incorporen en sus prácticas pedagógicas los saberes necesarios para la formación plena e integral de la afectividad y la sexualidad de sus alumnos y alumnas.  Del mismo modo, es necesario que este tema se incorpore o se encuentre incorporado explícitamente en los currículum de formación inicial de docentes, de manera que las futuras generaciones de profesores egresen habilitados para integrar la educación sexual en su quehacer educativo.
Asimismo, para propiciar la vivencia de la democracia en la cotidianeidad, la educación es una tarea fundamental en este esfuerzo. Es que vivir en democracia, es vivir conforme a los derechos humanos, implica conocimiento, actitudes, habilidades que se aprenden del mismo modo que reconstruye el modo de vida basado en el autoritarismo.
Una Educación para la Ciudadanía, pedagógicamente, precisa no sólo enseñar un conjunto de valores propios de una comunidad democrática, sino estructurar el centro y la vida en el aula con procesos (diálogo, debate, toma de decisiones colegiada) en los que la participación activa en la resolución de los problemas de la vida en común, contribuya a crear los correspondientes hábitos y virtudes ciudadanas. La configuración de la institución escolar como un grupo que comparte normas y valores es, por eso, el contexto adecuado para una vivencia y aprendizaje de la ciudadanía, lo que requiere también acciones paralelas en la familia y en la comunidad. Esto exige una acción conjunta a través de un proyecto educativo y de la práctica docente cotidiana, especialmente mediante la tutoría. Una educación democrática, en el doble sentido de educar para la democracia y educar en la democracia debe ser constitutiva, como fin y como medio, de la educación pública.
Retomando los aportes del discurso contemporáneo pero dialogando con la voz activa del pensamiento pedagógico como rica experiencia. Solo entonces podremos producir nuevos sentidos sobre la educación…

Espero la ACTUALIZACION de sus PRESENTACIONES en el espacio de COMENTARIOS de esta BIEMVENIDA y una síntesis de su VALORACION del camino recorrido hasta el momento en esta ACTUALIZACION ACADEMICA.
                                                             BIENVENIDOS/as
                                            CINTIA  OCTUBRE DE 2014